¿A quién no le gustaría ganar más dinero del que gana? A nadie, ¿verdad? Incluso a la persona más rica no le importaría tener algún cero más en su cuenta. Y si hablamos de personas en paro o con dificultades para encontrar empleo por su condición o nacionalidad, ya ni les cuento. Con esa necesidad juegan ciertas empresas cuya actividad roza la ilegalidad. Hay diversas pero el método es siempre el mismo: captar esta gente de forma engañosa para convencerles de que pueden hacer negocio de forma fácil pero, eso sí, haciendo un gasto inicial.
Quizás lo hayan vivido ustedes mismos en primera persona: esta misma semana se repartían por las calles de Granollers unas pequeñas invitaciones de ese tipo. Se daban en mano, nada de carteles. Y en los papeles no había indicación alguna de lo que se trataba: simplemente se podía leer, entre otras cosas: “Dinero extra a tiempo parcial. Dinero ilimitado a jornada completa”. Y había un lugar (un hotel de la ciudad) y una fecha y una hora. Además, lo decía una “empresa líder mundial en el sector”. Así que como servidor también quiere ‘ingresos ilimitados’, acudí a la cita como una persona interesada más.
¿Y qué me encontré? Pues con una presentación de Herbalife, empresa conocida por vender unos productos dietéticos cuasi milagrosos y cuya actividad siempre ha estado bajo sospecha debido a la relación detectada por diversos laboratorios entre el consumo de sus productos y numerosos casos de hepatitis. Entonces entendí porque una ‘empresa líder mundial del sector’ tiene que esconder su nombre o utilizar estos métodos de captación de ‘empleados’.
No es que se trate directamente de una estafa porque los responsables de este montaje bien se han guardado las espaldas de hacer las cosas conforme con la legalidad de cada país. Más que nada porque ya les habían caído unas cuantas sentencias en contra de su actividad. Por ello ahora la regularización de los vendedores y su relación con la empresa está mucho mejor estipulada. Pero el método sigue siendo el mismo: una vez captados (éramos unas veinte personas) nos metieron en una sala del hotel y allí, entre bromas y chascarrillos, empezaron a intentar ganarse la confianza de los presentes. Que como era de imaginar, eran en su mayoría inmigrantes y jóvenes seguramente en busca de su primer empleo.
Nada más llegar debíamos rellenar un pequeño cuestionario que nos pedía todos nuestros datos personales e incluía una curiosa pregunta: “¿Ha sido usted informado de que no le ofreceremos un empleo sino que va a asistir a una reunión de negocio?”. Mal empezamos. Y si no era un empleo, ¿qué ofrecían entonces? Pues un espléndido pack de sus productos dietéticos que tanto servían para adelgazar como para engordar, lo cual no deja de ser fascinante. La cuestión era vender esos productos a razón de un 25% de porcentaje para el vendedor. Lejos de recalar en que la empresa se queda el 75% de un trabajo que tú tienes que realizar, te venden las virtudes del sistema piramidal, afirmando que llega un momento en que puedes llegar a cobrar hasta el 50% más unos presuntos royalties “como los de los músicos” para que incluso tus nietos vivan de las ventas que tu has hecho. Alucinante. Para intentar convencernos de ello utilizaron a otros ‘vendedores’ de diversos niveles de la pirámide: personas a las que se nos pedía que recibiéramos y despidiéramos aplaudiéndoles y que nos contaron cómo dedicando tan sólo unas pocas horas a la semana a vender los lotes de Herbalife ganaban desde 300 € a más de 4.000 € mensuales.
Bien: hasta aquí todo correcto, pero… ¿dónde estaba el gato encerrado? Pues como siempre, al final: para empezar a ‘trabajar’ con ellos, se debe adquirir el primer kit de vendedor, que cuesta 107 €. Por lo que no sólo debes desembolsar esa cantidad para entrar en ese maravillosos mundo de ingresos crecientes, sino que te ves obligado a vender por lo menos cuatro lotes más de sus productos para, como mínimo, recuperar la inversión realizada.
Lógicamente, llegados a este punto algunos nos levantamos y nos fuimos. Pero muchos otros, mayormente inmigrantes que ven en esto la oportunidad desesperada de ganarse un sueldo, se quedaron a seguir escuchando los pasos a seguir para ser vendedor. Ya que como dijo el presentador de la reunión en vista del público que tenía, “el producto se puede vender en sus países de orígen, ya que estamos presentes en 65 países”. Lo que me pregunto yo es si en Senegal habrá mucha gente interesada en perder peso… JAUME RIBELL
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